En el primer bloque del curso hemos reflexionado sobre tres problemas a los que nos enfrentamos como docentes hoy en día para dar respuesta a las necesidades educativas de la sociedad actual. En ese sentido mi aportación ha girado en torno a tres puntos:
1. El aumento de las ratios debido a los recortes en materia educativa. Resulta imposible atender a la diversidad del aula y ofrecer la atención que el alumnado se merece. La mayoría de los profesores de secundaria atendemos a más de cien alumnos por curso y es frustrante no poder realizar bien nuestro trabajo, lo cual conlleva cierta desmotivación y desánimo en muchas ocasiones.
2. Un segundo problema es la falta de coordinación entre el profesorado. No solamente existe entre profesores de la misma especialidad sino que hay una falta total de coordinación interdepartamental. Los saberes no son compartimentos estancos y el enfoque educativo debe ser más global pero con el aumento de las horas lectivas y las guardias resulta casi imposible compartir espacios y tiempos con el resto de compañeros en los centros educativos.
3. Por último, un gravísimo problema es la falta de diálogo educativo entre las instituciones, los profesionales y las familias. Nuestro sistema educativo sufre cambios a capricho del partido político de turno y no hay un debate consensuado para averiguar cuál es el sistema educativo que necesita nuestra sociedad.
¿Qué dos aspectos debemos tener en cuenta para mejorar o potenciar la práctica educativa?
En primer lugar, y sin lugar a duda, la formación del profesorado. Para mejorar la práctica educativa es imprescindible conocer y manejar las distintas posibilidades que la era de la información nos ofrece. Somos docentes del siglo XX, educados con metodología del siglo XIX, que formamos alumnos del siglo XXI. La única manera de subsanar este desfase es la formación permanente.
Por otro lado, no debemos subestimar el potencial educativo de ciertas herramientas tecnológicas que tendemos a denostar por mero desconocimiento. Es el caso de los teléfonos móviles. Hoy en día la mayoría de nuestro alumnado tiene acceso instantáneo a muchísima información a través de sus teléfonos móviles y, sin embargo, la tendencia generalizada en los centros educativos se dirige a prohibir su uso.
En ese sentido me gustaría rescatar la siguiente noticia relacionada con la presentación de una tesis doctoral que anima a los profesores a aprender a través de los teléfonos móviles. El autor de la tesis, David Mascarell Palau, trata de propiciar un cambio educativo acorde con la realidad social, cultural y tecnológica del siglo XXI, al tiempo que desmitifica e integra el uso del dispositivo móvil como una herramienta de aprendizaje más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario